Breves relatos para cada aroma

“Ni el fuego ni el paso de los años han podido borrar el penetrante olor a rosas que despide el lugar donde antes estuvo la regadera y que ahora es el estacionamiento de un edificio de departamentos. Tampoco pudieron borrar de la mente de Pedro y Tita las imágenes que observaron y que los marcaron para siempre. Desde ese día, las codornices en pétalos de rosas se convirtieron en un mudo recuerdo de esta experiencia fascinante.”

Como agua para chocolate, Laura Esquivel

   

Recuerdos, historias, momentos. Los aromas nos trasladan a tiempos pasados y lugares escondidos en nuestro corazón. Gracias a ellos podemos volver a sentir aquel almuerzo familiar de verano, donde terminábamos comiendo frutillas dulces con chantilly; las vacaciones donde tuvimos que guardarnos en la cabaña de madera por las fuertes lluvias, y pasamos la noche jugando cartas al lado de la chimenea; la llegada del primer bebé a la casa que recibimos con enormes ramos de suave jazmín.

 

Las emociones y el olfato están fuertemente entrelazadas con hilo dorado en nuestro cerebro. Las razones son biológicas, pero el resultado es casi filosófico. No importa si crecimos en el campo acompañados del olor a leche tibia recién ordeñada, o al lado del mar con el aroma a sal impregnada en el pelo, o tal vez con nuestros abuelos donde se mezclaba el olor a tabaco, tinta y comino.

 

Puede que pasen años, pero en definitiva serán esos aromas los que nos acompañarán por el resto de nuestras vidas, sólo hará falta un pequeño instante donde llegue nuevamente ese olor a nuestra nariz, para que instintivamente, el corazón viaje por nuestra historia personal.

 

En estos tiempos que traen aires de tristeza y preocupación, nos gustaría volver a sentir aquellos instantes que nos reunían con lo que más amamos. Resulta imposible para nosotros saber qué aroma tendrá esa especie de magia en cada uno, la magia de poder viajar y trasladarse por las experiencias pasadas. Es uno de los tesoros mejor guardado en una persona, pero lo que nos queda a nosotros, es invitarlos recorrer lugares y tiempos, mundos diversos, ya sean pequeños como una cocina rodeada de clavos de olor, manzanas dulces, canela y calabaza; o grandes como un extenso bosque de eucaliptos y campos de limones.

 

Breves relatos para cada aroma. Queremos presentarles cada vela desde la esencia que trae dentro, acercándolos a la sensación que los fabricantes en otro lado del mundo guardan en frascos o botellas y que nosotros traemos para cada rincón donde es necesario crear una pausa. Los invitamos a viajar con nosotros por los bosques más hermosos, las playas más tranquilas y los cielos más despejados, los invitamos a disfrutar de los breves relatos que nos hacen viajar con cada aroma desde casa. 

Por: Eloísa Silva Valderrama

 

 

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